Consejos muy prácticos para educar y vivir con niños que tienen TEA


Cuando supimos que nuestra tenía TEA, comenzamos a llevar estos consejos a cada lugar en el que estaba, y dándoles una copia a todas las personas que tenían que estar con ella. Primero en al guardería y después en el colegio. El desconocimiento de cómo son nuestros hijos es tan grande, que incluso los profesionales de la enseñanza desconocen cómo tratarlos. No digamos los monitores de comedor, aula matinal...Parecemos los locos de la octavilla, pero, a veces FUNCIONA!!!!:

Consejos muy prácticos para educar y vivir con niños que tienen TGD y/o autismo:
No le des sorpresas, no le gustan nada. Intenta adaptarte a su mundo y evita romper su rutina para que se sienta seguro y cómodo. Si hay que hacer algo nuevo procura anticipárselo explicándole lo que va a ocurrir paso a paso, mediante fotos, dibujos, palabras…según su nivel comunicativo. Debes ordenar su trabajo diario paso a paso para evitar que se sienta perdido sin saber qué ocurrirá después, pues esto es algo que le produce un enorme sufrimiento, y causa graves problemas en su conducta.

El uso de agendas visuales favorece su organización. Son libretas donde se colocan los dibujos, fotos o pictogramas secuenciando las actividades que va a realizar, también es necesario colocar información visual aumentativa en todos los objetos y espacios que va a utilizar, recordándole los pasos que ha de seguir en la tarea. Otro uso fundamental de las agendas visuales es la organización temporal (por ejemplo en un panel en la pared) de las actividades del día, mediante pictogramas, fotos o dibujos además de palabras, que organicen secuencialmente lo que va a hacer cada día, y los lugares a los que va a ir. A medida que se van realizando las distintas actividades, se van tachando, para que entienda que comienza la siguiente. Esto ayuda a que anticipe el futuro, comprenda el paso del tiempo, abandone una actividad y comience otra sin alterarse, y en definitiva se sienta seguro.

Cuando le quieras decir algo, utiliza señales muy claras. No uses muchas palabras; los gestos y la expresión de tu cara le ayudarán a entender lo que quieres decir, es necesario que tus órdenes sean concisas y muy claras, acompañadas de gestos y expresiones contundentes y que no lleven a confusión. Puedes apoyarte con imágenes que representen lo que quieres decirle.

Debes, también intentar mantener un contacto visual, procurar que el niño te mire a los ojos colocando las imágenes u objetos que quieres mostrarle a la altura de tu cara, ojos o boca. Pero debes recordar que estos niños no siempre captan la realidad como lo hacemos nosotros, y pueden aprender cosas aunque aparentemente no nos estén mirando, o parezca que no nos muestran atención, y sin embargo, están recibiendo nuestros estímulos y adquiriendo aprendizajes de un modo diferente al habitual, casi sin que nos demos cuenta.

Evita los ambientes donde haya mucho ruido.

Si para comunicarse utiliza pictogramas procura que los tenga siempre a mano y los use.

No lo margines, le cuesta comunicarse y relacionarse con los demás, pero también puede disfrutar jugando contigo, y con otros niños. Invítalo a participar en los juegos, pero no lo hagas bruscamente.

Si se enfada mucho cuando estás con él piensa que puede ser que no se esté enfadando contigo ni por tu culpa, sino que es un bloqueo o frustración debido a su problema de comunicación, propio del trastorno que tiene.

Nunca pienses que no hay nada que le guste. Seguro que hay cosas que le gustan, a partir de ellas puedes llegar a él, captar su atención y desarrollar nuevos aprendizajes. Tú imaginación aquí es fundamental.

Los padres y profesionales que trabajan con niños con TGD y/o Autismo encuentran dificultades para resolver las actividades de la vida diaria, y a veces todo puede ser una fuente de problemas. Por eso es importante no querer solucionarlos todos a la vez, y establecer prioridades.

Es importante que hagas comentarios positivos que gratifiquen el comportamiento del niño.

Conviene no olvidar nunca que siempre tendrá más interés en hacer lo que se le pide si obtiene algún privilegio o premio, a cambio de su esfuerzo.

No es recomendable usar el castigo de forma sistemática, la mejor alternativa será la de ignorar lo que el niño hace, no mirando ni haciendo comentarios hasta que el comportamiento ceda, pero hay comportamientos que no se pueden ignorar por el riesgo que comportan. Lo mejor será pararlos físicamente, y potenciar una conducta alternativa, tratando de cambiar su atención hacia otro estímulo que sabemos le gusta
.
Es importante marcarnos objetivos realistas, evitando comparar lo que el niño es capaz de hacer con las posibilidades de otros niños e ir aumentando el grado de dificultad progresivamente, a medida que va consiguiendo avances.

3 comentarios:

Isabel dijo...

Si que es una pena que la mayoria de los profesionales no estan preparados para educar a nuestros niños. da la cuasalidad que ayer le lleve a la profesora un cuento donde explica como es un niño TGD.y otra donde de forma esquematizada muestra situaciones que se puede encontrar el niño y como se deberia actual, como son a la hora de hacer un examen.
Como no estemos nosotras pendiente de todo, no va a estar nadie. Besitos Isabel

MamideGlori dijo...

Pues si Isabel, tenemos que encargarnos de estas cosas, y no dar nada por sabido. Normalmente los maestros de los colegios creen que un niño autista es como la película de Raiman, pero en pequeño. En fin poco a poco se va ganando experiencia. Y todo el mundo va entendiendo el problema, lo que ocurre que a nosotras nos ha tocado este papel. Los que vengan detrás lo tendrán un poco mejor, espero.

anabel dijo...

Sí, mamideglori, el autismo sigue siendo un gran desconocido. Bien falta información, bien siguen presentes muchos mitos.
Los consejos que has dejado son muy buenos. Ojalá que en las escuelas los tuvieran bien presentes.
Abrazos desde Hamburgo.