La hora de comer. El comedor escolar. S.O.S.

¿Dieta sin gluten? Ni me lo planteo.


Tengo dos hijos que no son precisamente buenos comedores. Mi hijo mayor ha sido un suplicio para comer y a pesar de haber mejorado mucho, todavía hoy se niega a probar muchos alimentos, y casi nunca tiene hambre.

Mi hija era un bebé que comía bastante bien. No era muy glotona, pero admitía fácilmente alimentos nuevos y comía sin mayores problemas.

Sin embargo siendo un bebé cercano al año, comenzó a exigir que le cantáramos canciones para comer. Si no le cantabas la canción que quería se negaba a comer y gritaba hasta que conseguías acertar con la que deseaba escuchar. Si cantabas Susanita tiene un ratón, y ella quería escuchar Pimpón es un muñeco, se enfadaba muchísimo, y gritaba, daba golpes en la trona.
Nosotros nos reíamos, y pensábamos que era una niña con mucho carácter y las ideas muy claras. No sabíamos que éste era un rasgo autista.

Su alimentación fue normal, se le incluyeron todos los alimentos, llegó a comer tortilla, jamón, salchichas, arroz, trozos de fruta... sin embargo a partir de los 15 meses, empezó a rechazar ciertos alimentos.
Nosotros lo achacábamos a que le dolían las muelas, o los dientes, o bien a dolor de garganta y oídos, pues ella padece de otitis media de repetición desde sus 5 meses, y estaba (y está) muchas veces enferma.

Poco a poco empezó a evitar ciertos alimentos. Cerraba la boca, y no había manera humana de hacer que comiera nada de nada.

Probamos todos los métodos, por las buenas, intentando distraerla, premiándola...también por las malas retirándole la comida y dejándola sin comer hasta la hora siguiente.

Pero no teníamos idea de lo que nos esperaba.

Todos en la familia nos daban clases magistrales... pero mi hija cerraba la boca, comenzaba a patalear, entraba en crisis, y no éramos ni siquiera capaces de sujetarla entre su padre y yo.

Es ese punto me relajé. Ella comenzó a la guardería y creíamos que allí, con otros niños, imitándoles, mejorarían sus comidas.

Todo lo contrario, en la guardería no conseguían ningún avance, incluso empeoraban sus conductas.

Para la edad de 2 años mi hija sólo comía pures, yogures, patatas fritas y galletas. Y "gusanitos" por supuesto.

Ningún tipo de carne ni pescado masticado, ni leche, ni batidos, ni zumos, ni frutas pasadas o sin pasar, ni arroz, ni pasta, ni jamón, nada de dulces flanes ni natillas,ninguna verdura, huevo ni tortilla, nada de nada.

Desayuno: Yogurt bebido con pajita (tipo dan up) de fresa. Galleta maría.
Comida: pure muy triturado con verduras, legumbres carne o pescado pero siempre trituradísimo.
Postre: yogurt o petit.
Cena: papilla de cereales muy espesa con cuchara.

Mi hija rechazó el biberón desde siempre. Del pecho pasó a la cuchara y al vaso.

Con mucho esfuerzo y gracias al Mc Donalds, conseguimos que a los tres años  comiera nuggets de pollo. Fue utilizando una agenda en la que le explicamos que si no comía nuggets, no había patatas ni fanta de naranja. Nos costó una rabieta de una hora y media pero finalmente cedió.
Probó los nuggets, y desde entonces  come pescado o carne siempre que estén muy rebozados y fritos, y cortados en trozos pequeños. También croquetas. También ha incluído en su dieta el chocolate y varias galletas. La manzana en muy pequeña cantidad, y la sopa de fideos.
Fin de la dieta. Un horror.

Al comenzar en el comedor del colegio, emprendimos una lucha desgastadora con la empresa del comedor. En las guarderías siempre había un plato de comida triturada para mi hija pues hacen purés para los bebés, y entendían que el problema iba más allá de un capricho de la niña, pues vivieron en primera persona todo el diagnóstico  y estaban muy concienciados.

Pero en el colegio, el menú no tiene previsto nada de eso. Cuando vi la carta del menú, me dirigí a la directora del Colegio y le expliqué que mi hija no iba a comer nada de aquello, además que iba a tener conductas tremendamente agresivas cuando la enfrentaran a esas comidas.
Para más lío, la comida va en bandejas, con todos los platos juntos: primero segundo y postre. ¿Cómo hacer que  no se coma antes el yogurt que el primer plato, si están juntos?

Les pedí por favor que le trituraran el primer plato. Me dijeron que no tenían batidora pequeña, que la que tenían era industrial.
Les compré una batidora con su vaso y se la llevé a la cocinera. Aún recuerdo su cara de asombro.

Les expliqué una y otra vez, que las manías de mi hija con la comida no se van a solucionar porque esté un par de días sin comer. Pero no me creyeron. La cocinera me explicó que ella había criado a 5 hijos y conseguido que todos comieran de todo.

Me ofrecí a llevarles la comida diariamente para ella, a lo que respondieron que si yo hacía eso las demás mamás iban a protestar. ¡Pero es que los demás niños no tienen autismo!

La cocinera me dijo que estaba muy mal criada y se notaba que era hija única. (Se quedó de piedra cuando le dije que tenía un hermano mayor).

Bueno pues mi hija se paso tres meses sin comer, llorando un día tras otro en el maldito comedor.
Pedí informes al centro de atención temprana para que certificaran el problema de mi hija con la comida. Me los dieron y muy detallados.
Al comedor no les sirvieron pues me dijeron que sólo admitían P10 de pediatras.

Fui a mi pediatra y le pedí el P10 en el que explicara que mi hija con autismo tenían unas restricciones severas en la alimentación, propias de su trastorno. Casi se desmaya,¿Te han obligado a venir aquí para esto por no triturarle la comida? No lo podía creer.

Pues tampoco sirvió el P10 de la pediatra del Centro de Salud. Mi hija seguía sin comer.

La orientadora del colegio tuvo que hacer otro informe. Además nosotros reclamamos la situación por escrito en el colegio, a través del registro. Dejamos constancia por escrito de todo lo que nos estaba pasando y que si no ponían solución tomaríamos las medidas pertinentes.

Al final solicitamos que al igual que un niño diabético, o celíaco tenía su dieta personalizada (no digamos las religiosas que también existen) nuestra hija por su trastorno  debía de tener una dieta personalizada.

Por fin después de tres meses de lloros diarios, la monitora disgustadísima y angustiada por las continuas rabietas y agresiones de mi hija (patadas, mordiscos, gritos...) el comedor se ha dignado a elaborar una dieta para ella respetando los alimentos que  come, para asegurarse que al menos diariamente va a comer algo en el comedor del colegio, consiguiendo un primer objetivo, que es que ella entienda que tiene que comer allí. Cosa que en tres meses no había hecho.

Es muy duro que además de tener un problema, los padres tengamos que justificarnos y seamos juzgados tan duramente. Si hubieran confiado en mi desde el principio, nos habríamos ahorrado todos muchos disgustos y problemas. Pero era más sencillo pensar que yo era una madre histérica, a informarse y tratar de entender que las restricciones en la alimentación es uno de los rasgos del autismo más comunes. Colores, formas, texturas... todo puede ser un motivo para que un alimento se convierta en preferido o en odiado. Y no sabemos qué leyes rigen esta seleccion.

Hoy mi hija ha llegado otra vez del comedor sin comer nada. Nada de nada. Porque tenía pure de lentejas y se lo hicieron excesivamente espeso, y después tenía papilla de frutas, pero estaba tan excitada y enrabietada que se negaba a acercarse a la mesa.

Cuando no come en el comedor, llega a casa a las tres y media de la tarde, después de estar un hora entera llorando. Se trastorna, y la tarde es horrible: chilla, se concentra en rituales repetitivos una y otra vez, se sobreexcita y no se duerme...

Cuando come bien, parece otra persona. Llega sonriente, a veces duerme la siesta, y suele estar más receptiva y comunicativa.

En fin, este es uno de nuestros caballos de batalla. ¿Conseguiré algún día que  pruebe el arroz, o los macarrones? ¡Como para plantearme una dieta sin gluten estoy yo!¡Entonces ya directamente se me muere de hambre! Pesa unos 12 kilos y va para 4 años.

5 comentarios:

anabel dijo...

Hola, te entiendo muy bien y a los de la guardería sí que hay que darles de comer aparte. ¡Qué rabia que hayan colaborado tan poco!

Nosotros no hacemos dieta sin guten o caseína con Erik. Él no tiene ninguna intolerancia (le hicimos las pruebas), así que estamos muy tranquilos en ese sentido.
También Erik es especial con las comidas: texturas, olores y colores son muy importantes. desde que le salieron los primeros dientes, se negó a comer cosas trituradas o salsas. Para él , lo crujiente: pepino, zanahoria, todas las verduras poco cocinadas, frutas, arroz y pasta. Eso sí, con mucho cuidado a la hora de combinarlo.
Grcias a observarlo en las comidas, descubrimos que no quería comer nada "marrón", hasta que descubrió el chocolate, ja,ja.
Tampoco comía un alimento que hubiera rozado una salsa o estuviera cerca de queso o que le diéramos con otro tenedor que no fuera el suyo.
Tampoco comía fuera de casa o si teníamos visitas, se alteraba tanto que no probaba bocado.
Ha mejorado mucho con las comidas. Hace poco me sorprendió al decir que quería "braten" con "braune Soße", es decir, carne asada con salsa marrón. Y todo porque ahora le apasaiona jugar con las palabras y ahcer rimas. Ya ves.
besotes y ¡feliz día!

Fuf, como digo yo, nos obligan a ir todo el dia con la escopeta cargada, y es agotador. No puedo contarte mucho del tema, como has leído, Arturo no es especialmente problemático a la hora de comer. Una única mania: la fruta.Solución perfecta: zumo de naranja en lata de acuarius, primero mezclado, después zumo al 100%.
Como a Erik Arturo prefiere lo crujiente (fue una etapa, en relidad)probé con la harina de tempura, y perfecto!!
Suerte, !lástima que no existan recetas mágicas!

Isabel dijo...

Eva que dificil es el tema de la comida. Ginés con ese tiempo, comia mucho pero solo lo que queria, no salida de nugget, patata, yogures, biberones, tortilla, creo que no más, y antes comia de todo, pero de todo, para decirte que le haciamos una paella para el solo. Hoy en día te puedo decir, que como casi de todo, el problema lo tiene con la sopa tiene que ser triturada, menos el puchero con fideos que se lo come muy bien, eso fue gracias al comedor, cuando lo apunte el mes de julio en el campamento, lo consiguienron utilizando una pajita, y aun la utilizo un poco en caso. Con el resto de sopa estoy dandole trocitos de zahanora, un garbazon, una judias, etc, pero son pocos los avances.
Yo te aconsejo que no te obsesiones, pero no bajes la guardia, todos los dias ve insistiendo, llegara el día que empezara a comer algo nuevo.
Con el comedor si que has tenido mala suerte, mira que hay personal que deberia quedarse en casa, los mal criados son ellos, que se creen perfecto. Muchos besos. Isabel

MamideGlori dijo...

Muchas gracias, no sabéis cómo me agobio con este tema, buff, es que mi hija está muchas veces enferma y cuando consigo que se recupere un poco de peso, cae otra vez con una nueva infección. Y si al menos el comedor funcionara como medio de socialización... pero de momento estamos fracasando bastante. Pero hasta el curso que viene no puedo sacarla del comedor, pues trabajo hasta las 3. Además la psicóloga del Centro de Atención temprana me dice que debo continuar intentándolo. Gracias por vuestros consejos.

alejandra dijo...

Yo tengo infinitos problemas con la comida de A lan,mientras que era mas chico empezo tambien comiendo de todo y de a poco fue negandose a masticar y a las cosas dulces. Hoy en dia desayuna su mamadera con leche deslactosada poque la común le empezó a dar mucha diarrea luego almueza pure de verduras con carne o pollo pero todo procesado, luego toma otra leche con nestum y se dueme. A la tarde llega la hora de la fruta,toda licuada pero la odia y yo lo obligo hasta que la come y a la noche de nuevo el pure y la leche,no hay forma que me coma otra cosa es re selectivo,ya prove de todo. Agarra los juguetes y se los lleva a la boca pero si es comida... la tira