La famosa "tríada" autista y algo más.

Un niño autista tiene tres cosas que lo hacen diferente de los otros niños:

1. Le falla la interacción social: no muestra interés por relacionarse con otros niños o con las personas que lo rodean. A menudo no mira a los ojos de quien le habla.
2. Le falla la comunicación: parece que no entiende lo que se le dice y también tiene dificultades para expresar lo que quiere decir. Puede utilizar pocas palabras o repetir lo que le dicen (a veces parece que lo que dice no tiene sentido.) También puede ser que no hable.
3. Tiene unas conductas repetitivas o intereses restringidos: cuando algo le interesa sólo hace eso durante mucho rato y se olvida del resto.



A veces, los niños con autismo hacen movimientos rápidos y continuos, estereotipias, normalmente con las manos o el cuerpo, como balancearse hacia delante y hacia atrás (como si se columpiasen), dar vueltas, aletear las manos, caminar de puntillas… No tienes que preocuparte si ves a un niño haciendo eso, simplemente lo hace porque le agrada la sensación, y le tranquiliza.

Otra característica de estos niños es que no les gustan las sorpresas. Por eso sus padres y maestros procuran mantener siempre una rutina (por ejemplo, cuando van a la escuela siempre hacen el mismo recorrido) y también les explican lo que van a hacer antes de hacerlo.
Por ejemplo, “ahora vamos a quitarnos la ropa para ducharnos, empezaremos por los zapatos…” Pero como el lenguaje es una de sus dificultades, muchas veces utilizan la ayuda de imágenes para que puedan decir lo que quieren (pictogramas, fotos de sus padres o hermanos, un plato, una cama, un lavabo… que ellos señalan cuando quieren decir eso).

Tampoco les gustan los ruidos porque son muy sensibles (incluso un ruido muy suave, que los demás casi no oímos, les puede molestar).

También se irritan muy fácilmente si no tienen lo que quieren o no les gusta algo, y pueden llegar a descontrolarse y tener rabietas, e incluso golpearse , lanzar objetos, dar patadas, pegar, morder...

Les cuesta mucho utilizar la imaginación. Sólo pueden pensar que ahora están aquí; les resulta muy difícil jugar a “hacer como si…”que es un juego que suele gustar mucho al resto de los niños.


Aunque pueda parecer que estos niños viven encerrados en su mundo, no es así, no están totalmente aislados. Hay cosas que les gustan y otras que no. Lo que pasa es que a veces les cuesta mucho entender nuestro mundo igual que nos cuesta a nosotros entenderlos a ellos.

Tienen sentimientos pero no siempre saben expresarlos de forma adecuada y, naturalmente pueden aprender muchas cosas, pero con métodos adaptados para ellos.

1 comentarios:

Isabel dijo...

Bienveniada MamideGlori , yo llevo poquito tiempo en este mundillo de los blogs, y te digo que es un mundo maravilloso, encuentras muchas información y el apoyo de otras familias.
Que bien y sencillo explica el TGD. Gracias por darte a conocer. Isabel.