El día en que comprendí, que estaba en el otro lado.

El proceso de aceptación del diagnóstico autismo es muy largo y diferente de unas personas a otras.

En mi caso , el oir una sospecha de diagnóstico de la voz de un profesional, me sirvió de alivio. ¡Si, de alivio!.

Fueron tantos meses difíciles, yo sabía que a mi hija le pasaba algo y necesitaba saber qué era. Por supuesto hubiera preferido otra respuesta, pero a medida que se descartaban opciones y se iba cerrando el círculo de las posibilidades mi mente necesitaba oir el diagnóstico: Sospecha Trastorno de Espectro Autista edad 2 años y 5 meses. Se acababa la incertidumbre. Había que empezar a trabajar.

A las dos sesiones de comenzar la terapia en el Centro de Atención Temprana, nos llamaron para realizar una foto de grupo de todos los padres y niños que acudían a la Unidad. Pese a que sólo habíamos ido dos días, contaron con nosotros para hacer la foto como con todas las demás familias.

Fuimos los cuatro juntos un sábado por la mañana. Hacía un hermoso día de octubre.

Cuando llegamos al patio donde se iba a hacer la foto de grupo encontramos un centenar de personas, padres, madres, abuelos, hermanos y los niños que acuden como mi hija a este Centro. No es un Centro especializado en autismo, sino que se trata de una unidad de Atención temprana donde hay todo tipo de problemas: niños prematuros, niños con Síndrome de Down y otras cromosopatías, niños con parálisis cerebrales, con hidrocefalia...Montones de niños con diversidad funcional física y psíquica. Yo en aquel momento no sabía ni lo que significaban estas palabras que acabo de escribir.

Todas las familias sonreían, charloteaban,se saludaban con naturalidad, colocándose para salir muy guapos en la foto.

Parecía un extraño sueño, por una parte sentía ¿Qué hago yo aquí? por otra pensaba: este es mi nuevo lugar en el mundo. Este es mi sitio.

Ha pasado más de un año desde este primer día en el que me di cuenta que yo pertenecía al grupo de esos que, en tu inconsciencia y falta de humanidad, crees que son distintos a tí, hasta que de sopetón, te ves entre ellos, como uno más.

Lo curioso es que fue una sensación agridulce la que tuve aquel día; me sentía triste, asimilando el problema de mi hija, pero a la vez veía que las personas que me rodeaban estaban felices, haciéndose una foto como cualquier otro grupo de personas, contentas de disfrutar en familia de un sábado soleado. La normalidad de lo que para mi hasta entonces era "anormal" me provocó una sensación de irrealidad,mezclándose en mi cuerpo muchas emociones : incredulidad, fortaleza, valentía, miedo, asombro, admiración...

Ahora ya tengo perfectamente asimilado mi lugar y el de mi familia. Todas aquellas personas me dieron un calor y una fuerza impresionantes e inolvidables :Con su mera presencia me estaban gritando "Esto no nos va a impedir ser felices. Será distinto a lo que habíamos imaginado es cierto, y duro en ocasiones, pero NO ES UNA TRAGEDIA, NO ES UNA VERGÜENZA, NO ES UNA CRUELDAD DEL DESTINO... es una vida más que merece la pena ser vivida intensamente".

La vida de mis hijos será diferente a la de otros niños en algunos aspectos, pero juegan, se quieren, se rien, y disfrutan como cualquier familia. Merece la pena.

Esta es mi familia y estoy orgullosa y feliz de que sea así.



7 comentarios:

Esther dijo...

Eva me has emocionado al leerte. Muchos besos y desde luego que yo cada dia me doy mas cuenta que somos una gran familia.

Muchos besos

Graciela dijo...

mucha emoción dejan tus palabras, si hay que diferenciarse en grupos, me incluyo a los 'capacidades distintas'. Te aseguro que el día que las sociedades se miren hacia adentro, también lo harán...besitos!!!

Isabel dijo...

Ojala yo puedise expresarme como tu lo hace, pero no me sale.
Eva, yo todavia estoy asimilandolo y llevo ya cuatro años en este mundo, todavia sueño un futuro donde Ginés tenga la vida que yo quiero para él. A Veces cuando veo a otros niños con TGD, digo Ginés no es así, pero luego sigo obervando, y ya empiezan ha aperecerse.
Besitos guapa, vaya lucha lleva estos días, espero que te den lo que pides. Suerte.

Maite dijo...

Voy corriendo pero feliz por decirte que te espera un premio en hastalaluna.
Pasate por allí :)
http://hastalalunaidayvuelta.blogspot.com/2009/03/los-premios-son-algo-mas-que.html
Un beso

Hola Eva, pues no sabes cómo te entiendo!!!He recordado esa sensación este fin de semana. Me presentaron a la mamá de un niño recién diagnosticado, a la que se le llenaban los ojos de lágrimas y hacía verdaderos esfuerzos por no llorar. Yo hablé todo lo positiva que supe con ella, (jeje, al lado había una psicóloga que asentía) y al final le dije mira: tienes un niño en casa, has parido un niño, no un AUTISTA, así que coge la palabra autista y póntela de peineta!!

Todos en algùn momento nos sentimos asì. Como que no quisièramos pertenecer a ese grupo. Pero, luego te das cuenta que encontràs gente tan linda, que te ayuda, te enseña, te apoya y te das cuenta que, al integrarte, ayuda a tu hijo.
Gracias a èsto, te conocì y me doy cuenta que sos una excelente mamà y una muy buena persona.

Fernando dijo...

Hola Eva, es lo primero que me sorprendió a mí en reuniones como la que dices. La alegría con la que hablábamos de nuestros hijos.