El simulacro "de mentira"



El viernes por la mañana, Gloria se levantó, se fue a mi cama y me dijo: hoy no quiero cole. No me gustan los incendios.

Hace días que nos comunicaron desde el colegio que en esta semana siguiendo el programa de autoprotección se iba a realizar un simulacro de incedio y evacuación.

A Gloria y supongo que a los demás niños de infantil, les estuvieron preparando días antes, para que cuando llegara el simulacro no se asutaran e hicieran bien todo lo que se tiene que hacer, ordenadamente y sin asustarse.

A lo largo de la semana Gloria llegaba a casa y de vez en cuándo decía frases como: Peligro, no pasar. Incendio.

A las 8 de la mañana del viernes, Gloria viene a mi cama, comienza a llorar, se niega a desayunar, se niega a vestirse, y sólo dice "que no le gustan los incendios", "que en el cole hay un incendio", "que se queda en casa a jugar".

Ante esta situación, no hubo manera posible de conseguir que Gloria se calmara para poder llevarla al aula matinal.

Mi marido tuvo que llevar a mi hijo primero, mientras yo en casa intentaba calmar a Gloria, y explicarle que no había ningún incendio, ni fuego ni nada, que era todo "como si hubiera un incendio" pero SIN INCENDIO. No hay fuego, los niños salen en fila como si hubiera un incendio, pero NO HAY FUEGO, NO HAY PELIGRO.

Poco a poco se iba calmando, pero seguía llorando, tapándose los oídos.

Finalmente me dijo algo que me dejó sin argumentos: "No me gustan las sirenas".

No podía mentirle, si hay sirena, y suena fuerte y continuadamente como señal de que comienza el simulacro y hay que evacuar. Eso no era como si... la sirena suena y bien fuerte.

Evidentemente, aunque ella no nos había contado casi nada en la semana, había entendido perfectamente que iba a sonar una sirena, y que todos tendrían que salir, porque había un incendio/fuego.
El problema fue que ella entendió que el incendio era real, y no que se trataba de un simulacro.

Y además le da mucho miedo el ruido de la sirena.

Os podéis imaginar la angustia que tenía.

Esto no fue una situación sencilla de solucionar, teniendo en cuenta que además, yo llevo dos días en cama con un síndrome gripal que me ha dejado por los suelos. En la cama,con Gloria encima de mi llorando y diciendo frases como estas:
"No me gusta el incendio" " No me gusta el fuego" "No me gusta el peligro" "No me gustan las sirenas"... Llorando y escondiéndose debajo de la manta.

Mi marido avisó a su trabajo informando que iba a llegar tarde y nos pusimos manos a la obra. Usando agendas, dibujos que le fuimos haciendo y tranquilizándola poco a poco, conseguimos que se calmara y accediera a vestirse.

Posteriormente mi marido llevó a mi hija al colegio, y se la entregó a su monitora de educación especial, explicando lo ocurrido para que tuvieran en cuenta sus miedos e intentaran calmarla con sus compañeros.

Efectivamente así fue.

Cuando la recogimos del colegio, salía con una sonrisa enorme y nos contó la siguiente frase:

"ERA UN SIMULACRO DE MENTIRA"

Hemos conseguido que nos contara las siguientes frases respecto a lo ocurrido en el cole. Por supuesto que no las dijo todas seguidas, sino en varios días, en momentos distintos... Pero más o menos estas son las frases con las que Gloria ha podido explicar lo que pasó el viernes:


Era un simulacro de mentira.
No se dice "quema".
La sirena no sonaba dentro de la clase, sonaba fuera.
No había un fuego era "como si fuera un incendio".
No me dió miedo, a los pequeños si.
Niños, es de mentira, no pasa nada...
Era jugar que hay un incendio pero no hay fuego.
Fuimos al patio y jugamos todos los niños, de infantil y de primaria también.


Mi marido llegó tarde a su trabajo, yo por mi gripe no asistí al trabajo, pero si hubiera ido, también hubiera llegado tarde y con un nivel de ansiedad alto.
¿Cómo explicar a tu jefe la razón por la que no has podido llegar a tiempo? Para la mayoría de las personas que no tienen ni idea de lo que es el autismo, esto es ciencia ficción. La gente llega tarde al trabajo porque no le arranca el coche, porque en el último momento su hijo ha vomitado, porque ha pinchado una rueda, porque ha habido atasco o ha perdido el autobús... pero ¿quién llega tarde al trabajo porque su hija se niega a vestirse pues cree a ciencia cierta que ese día en su colegio va a haber un incendio? ¿quién antes de ir al trabajo debe convencer a su hija que el incendio es " de mentira" usando además pictogramas, agendas y comunicación aumentativa y alternativa?

No es una queja, es sólo una reflexión sobre lo complicado que es seguir la normalidad diaria, cuando hay autismo.

Convivir con el autismo supone en muchas ocasiones llegar tarde al trabajo, con la angustia de no saber si va a sonar el teléfono en cualquier momento porque tu hijo ha entrado en crisis en el cole, y no poder explicar nada a nadie, porque sólo el intento de explicación será peor todavía. Casi es mejor que tus jefes piensen que te has dormido "otra vez" ...

3 comentarios:

Es cierto que es difícil convivir con el autismo, sobre todo cuando la gente que te rodea por mucho que le expliques no lo va a entender.
Afortunadamente cada pequeño avance es una maravillosa recompensa la cual te da muchas fuerzas para luchar por ellos.

Saludos.

Schinonero dijo...

Felicidades!!! Porque por una parte conseguisteis que Gloria superara sus miedos, y por otro lado, diría que hasta se lo pasó bien a tenor de la sonrisa con la que salió de clase y las frases que os ha ido regalando estos días.
Un beso.

Rosio dijo...

Eva:
Perú es un país muy sísmico, así que los simulacros de sismo están a la orden del día. Estoy casi segura que Mika tampoco no comprende muy bien lo que pasa cuando hacen este tipo de simulacros en su nido, pero creo que le prepararé pictogramas para que al menos se de una idea de lo que sucede.

Bueno eso de llegar tarde al trabajo por “problemas” con Mika, me pasa también, hace un año atrás era pan de cada día, no había programación que se cumpliera porque como bien sabes los berrinches y el tiempo de duración no se pueden agendar. Eso traía como consecuencia que yo llegará tarde al trabajo y realmente hasta me resultaba oneroso dar una explicación sobre el tema.