Nochebuena y Navidad: Abuela, titos, primos y regalos



Llegó la Nochebuena y fuimos a cenar a casa de la Abuela Carmen. Este verano falleció repentinamente el abuelo Diego, y era una Nochebuena especial, la primera sin que él estuviera. Para todos era un noche difícil, como ocurre en todas las familias cuando empiezan a faltar personas importantes. Pero había que pasar la noche, y sobre todo hacerlo lo más alegremente posible, en especial por los nietos que no entienden de estas penas todavía, y tienen derecho a seguir disfrutando de nochebuenas divertidas.



En Nochebuena nos llegamos a juntar en casa de la Abuela Carmen, 20 personas. Es un piso de tamaño normal, os podéis imaginar cuánta gente y cómo hay que organizar el espacio para sentarnos todos a cenar en una mesa. Los niños cenaron antes, y después las chicas mayores y todos los adultos.

A Diego le encanta esta celebración especial de la Nochebuena en casa de su abuela, cenando y jugando con todos sus primos. Nos vemos muy pocas veces en el año, porque vivimos en lugares distintos, pero cuando nos juntamos en Nochebuena, Diego disfruta de lo lindo. Cantamos villancicos, jugamos, abrimos regalitos... recuerdos de infancia que supongo se le quedarán siempre marcados como algo alegre.



A las 12 suena una campanita y llega Papá Noel. Entonces todos los niños corren a ver su regalito y nos reparten también a los mayores el nuestro. Cada uno recibimos un regalito de Papá Noel. (Esconder 20 regalitos) tampoco es sencillo jejejeje, los niños mayores hacen de controladores de puertas a la habitación secreta en la que los pequeños no pueden entrar de ninguna manera. Todo un show.

En anteriores ocasiones Gloria se había mostrado muy nerviosa, ya que aunque ella está perfectamente acostumbrada a ir a casa de su abuela, normalmente no hay tantas personas, y sobre todo, no se queda allí hasta tan tarde.

Ese día se portó bastante bien, y sólo se descentró un poco y se puso nerviosa cuando empezaron a repartir los regalos, estaba ya muy cansada y se agobió. Cerró sus ojos, y empezó a decir que quería irse a casa. Cuando Gloria no quiere estar en un sitio, suele cerrar los ojos y tapar sus orejas con las manos, a veces se ovilla, otras busca la puerta o la salida del lugar en el que no desea estar. Fue el único momento diferente, pero como ya sabemos lo que le pasa, no nos pusimos nerviosos y con un poco de paciencia se le fue pasando. Al rato estaba jugando a Pictureka con sus primas como si tal cosa. Por lo demás Gloria y Diego se lo pasaron estupendamente jugando con sus primos y sus titos. También a todo esto se unía el hecho de que los dos sabían que al día siguiente llegaría Papá Noel a la casa, y dejaría algún regalito más lo que aumentó la emoción hasta el día siguiente.


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