Las familias y su implicación con la escuela. Reflexiones.

Desde hace mucho tiempo vengo observando esta realidad en muchas familias que conozco, en mi entorno y en la red. Hay algo que preocupa a muchas familias de alumnos con autismo :

Se habla en multitud de artículos de pedagogía y psicología que para conseguir una adecuada evolución del alumnado con autismo debe haber una estrecha colaboración entre las familias y los centros educativos, que favorezca la coordinación y el aprendizaje mutuo.

Los centros deben estar abiertos a las familias. Es algo que leemos constantemente en los manuales y guias de atención a los alumnos con TEA.

Pero, en la realidad, en el día a día, las familias que parecen ser más valoradas por los colegios, institutos, por las propias administraciones son las que depositan a su hijo en la puerta y lo recogen a la salida. Y si bien no aportan nada, tampoco piden nada. Parece ser que esa es la "colaboración" más aplaudida en muchos centros educativos. Asi lo veo cada día en comentarios, quejas, testimonios... de muchas madres y padres que ven que su intento de colaborar se interpreta mal y se valora la pasividad de otras familias por parte de los docentes.
Muchas familias sienten una injusticia: parece que si te implicas, estorbas, y si no haces nada eres mejor.

Este comentario lo he leido muchas muchas veces a lo largo de años. Padres, madres, familias de muy diferentes lugares y entornos todos con la misma decepción.

¿Qué está pasando? ¿Por qué las familias más implicadas resultan un estorbo, o se las hace sentir como tal?


Parece que en algunos centros docentes se valora a esas familias que no "dan problemas", que no pregunten cómo va su hijo,que no piden que se cumplan sus derechos. Familias "colaboradoras" que estén dispuestas a ir a cambiarlo cada vez que se manche y no esté disponible su auxiliar educador,sin preguntar por qué no lo está y que dejen en casa al alumno cuando se organice una actividad extraescolar no adaptada al alumno, en vez de exigir que acuda a la excursión como uno más.
Familias que colaboren en que su hijo no tenga materiales adaptados, ni metodologías adaptadas, ni intervención conductuales apropiadas, porque o bien no les importa o no saben qué es todo esto. En muchos casos se suman las dos cosas, falta de interés y falta de conocimiento.

Se valoran esas familias que se sienten agradecidas sólo porque dejan entrar a su hijo al mismo colegio que los demás y por la misma puerta,como si en vez de un derecho se tratara de un gran favor personal que hicieran con su hijo los "dueños" del colegio. Y que parece que se conforman con que su hijo ocupe un lugar en la clase, aunque sea parecido al que ocupe cualquier otro mueble en el aula.

Esas familias son las que no piden informes, ni explicaciones, las que no aportan ideas para celebrar el 2 de abril, ni preguntan por qué no se les ha rellenado la libreta viajera.

Esas familias que en muchos casos aún no han asumido que su hijo tiene autismo, actuando como si no pasara nada, ocultando la realidad y escondiendo la cabeza cual avestruz, esas son las familias valoradas por muchos colegioso institutos como colaboradoras.

Para esas familias todo está bien y si no lo está no van a tomar cartas en el asunto, por las razones que sean, cada cual la suya.

Pero no creo que las guias psicopedagógicas de atención al alumnado con autismo se refieran a esas familias cuando hablan de "colaboración".

Esas guias se refieren a otras familias: las que si se molestan en leer cada día lo que los docentes escriben en la libreta viajera, y en contestar, aportando los datos que pueden necesitarse para que el bienestar de los niños sea el mejor.
Los manuales de pedagogía se refieren a las familias que piden información sobre la programación que sigue su hijo y de qué manera se va desarrollando, el informe individualizado de sus hijos, su adaptación curricular si la tiene...
Las familias que acuden a tutoria siempre que pueden, y hablan con los docentes cada vez que tienen ocasión, incluso saltándose el protocolo de petición de cita ya que la flexibilidad es básica en el trato con las familias con autismo.

Esas familias que intentan coordinar el centro docente con los lugares donde por las tardes los niños reciben terapia individualizada, modificación de conducta... para que todos puedan avanzar a la vez y trabajar al mismo tiempo.

Esas familias que llevan materiales al colegio, que hacen materiales adaptados basados en los intereses de sus hijos para que asi estén más motivados y aprendan más fácilmente...

Esas familias que van a los colegios y hablan con los demás padres de las diferencias de sus hijos, pero el valor que para todos tiene que estén juntos, aportando información y compartiendo experiencias. Apostando por la inclusión basada en el reconocimiento público de que todos somos diferentes pero todos tenemos mucho que aportar los unos a los otros.

Familias que saben que su hijo pasa 25 horas en un centro educativo y necesitan conocer qué le pasa a su hijo a lo largo de todo ese tiempo, con detalles mínimos como: ¿con quién se sienta? ¿a qué juega en el recreo? ¿ha ido al cuarto de baño?... detalles que cualquier otro niño puede responder con facilidad, pero no los alumnos con autismo.

Si trae unos caramelos en la mochila, la familia agradece una nota explicando de quién ha sido el cumpleaños ese día, o valora la aportación de una lista con el nombre de los alumnos de la clase y con permiso de sus familias incluso de sus fotos, para poder ayudar a establecer vínculos entre las vivencias que su hijo tiene en el colegio con las de la casa.

Familias que se implican en la asociación de padres y se apuntan al consejo escolar para solicitar una y otra vez mejoras en los centros en relación con las necesidades educativas especiales.

Tantas cosas... que se interpretan como un deseo de intromisión, control o crítica. En vez de lo que dicen las guias: COLABORACIÓN.

Muchos se han quedado con los globos azules en la mochila sin que nadie los repartiera a pesar de la petición de la familia de que se diera uno a cada niño, acompañando una breve reseña de que era el 2 de abril. Eso no es colaborar, para algunos docentes: es una familia que da más trabajo.

¿Cuándo dejaré de leer este tipo de comentarios tan tristes? ¿Cuándo empezará a ser lo normal leer vivencias inclusivas en positivo sobre el autismo en los colegios?

¿Cuándo los centros educativos dejarán de ser bunkers y se abrirán a las familias?

¿Cuándo acabarán los comentarios de que hacemos un "mal uso de la información que recibimos" sólo porque la usamos para reclamar las mejoras que necesitan urgentemente nuestros hijos?

De momento hay una madre que para recibir un informe de los avances trimestrales de su hijo, ha tenido que registrar al director general de educación de su comunidad autónoma una carta, y como ya era la número tropecientosmilypico, se cansó y la registró con pictogramas, a ver si con claves visuales lo entienden mejor.
Os dejo el enlace a la entrada donde lo explica:


Y el enlace para que veáis la carta.



No entiendo como un centro educativo que tenga a una madre como Esther Cuadrado Barbería no sea capaz de colaborar con ella y abrirse a su enorme conocimiento y capacidad de trabajo, para conseguir ser junto a ella y buscando más apoyos, ser un centro de referencia en inclusión de alumnos con TEA en España. ¿Qué colegio no desería poder tener esa oportunidad?

Debe ser que mi idea de lo que significa colaborar es errónea. Revisaré el diccionario.

11 comentarios:

pues un colegio al que no le interesa aprender nada que no sepan. Que si lo supieran hacer, no tendriamos que pedir nada, aqui sale Fredy Krugger en cualquier momento, esuna pesadilla surealista donde la lógica y el bienestar del alumno no cuenta, pero del hijo si que cuenta.

Me identifico con esta entrada plenamente, a lo largo de los años, y cada vez más, cada año más. Gracias por escribirlo tan claro. Con tu permiso lo comparto. Muchas gracias y ánimos.

Paula de Canarias
http://aspercan-asociacion-asperger-canarias.blogspot.com.es/

Eva preciosa, qué te voy a decir a tí, o de tí, te vas a Valencia a dar una ponencia sobre accesibilidad cognitiva y de comunicación en los centros docentes y en el cole de Gloria, en fin, que no cruzan a la acera de enfrente a recogerte la niña porque les da más trabajo.
un beso guapa, me llevo la entrada a La Sonrisa.

Kasia dijo...

cuanta verdad:(((
nosotros somo lo que molestan, los que van cada semana como ha ido, los que cada día preguntan la tutora, los que han sacado con uñas el plan individual, los que han pedido y hecho varias reuniones al trimestre, los que conocen toda la plantilla empezando desde secretaria y acabando en las chicas del comedor (aunque mi hijo no cole en la escuela!) lo que preguntan, piden, quieren, apoyan y colaboran - con muchas dificultades hemos conseguido la colaboración que tenemos ahora - eramos los pesados:(
Ahora me pregunto: y si alguien no tiene esta fuerza? y si alguien le cayo un recién diagnostico de autismo? y si alguien simplemente no sabe? donde esta la profesionalidad y responsabilidad del maestro? del tutor? de los que ayudan a criar nuestros hijos? los que están con ellos 25 horas en la semana?
largo camino, largo camino para la inclusión..

Rocio dijo...

Gran entrada, Eva, no puedo estar más de acuerdo. Por qué costará tanto entender que si todos remamos en la misma dirección, el barco avanzará mejor... ¡Si hasta tendrían menos trabajo añadido!
Y sobre las familias "colaboradoras" que esconden la cabeza... es lamentable, sobre todo porque el perjudicado SIEMPRE es el niño, y el día que desentierren la cabeza, se encontrarán con la realidad.
¡En fin! seguiremos luchando. Un abrazo.

MARICARMEN dijo...

EVA, COMO SIEMPRE Y EN ESTE CASO NO LO DIGO CONTENTA, TOTALMENTE DE ACUERDO CONTIGO.
EN MUCHOS CASOS, SI TE INVOLUCRAS, TE DICEN QUE LOS PROFESIONALES SON ELL@S, NO TU.
Y CUANDO LES DICES QUE SABES QUE TU HIJO NECESITA MAS APOYO, TE DICEN QUE HAY NIÑOS QUE LO NECESITAN MAS.
YO HE IDO POR TODOS LOS COLES DE PARLA, PREGUNTANDO A LOS DIRECTORES DE LOS MISMOS QUE DIERAN MI TELEFONO A LOS PAPAS QUE QUISIERAN HACER UN GRUPO NUMEROSO PARA HACER FUERZA EN EDUCACION Y QUE LAS VALORACIONES DEL EQUIPO ESPECIFICO NO HUBIERA UNA LISTA DE ESPOERA DE UN AÑO.
NO SE HAN PUESTO EN CONTACTO NADIE CONMIGO.
PERO NO ME IMPORTA, YO CONTINUARE EN LA MISMA LINEA, LA DE QUE NADIE SE SALTE LOS DERECHOS DE MI HIJA, POR LO MENOS CON MI CONSENTIMIENTO.
UN BESAZO

Dana dijo...

Como siempre,una entrada muy clara,Eva!!
Es verdad todo lo que escribes porque yo tambien lo veo en comentarios y en varios blogs personales....Es verdad que nosotros, un caso individual, de momento...hemos tenido suerte tanto en el primer cole como en el otro, donde hemos llegado con el motivo de la mudanza de este año... puedo decir que mi hijo tiene una libreta viajera, donde me apuntan cosas que hace o si no me lo apuntan un día, el ATE se queda a explicarmelas a la hora de salir del cole..tambien puedo decir que me han dejado adaptarle algunos contenidos con pictogramas ARASAAC y estan encantados viendo la facilidad con la que mi hijo aprende ; la reuniones algunas las pido yo para hablar con las profes sobre la evolución de mi hijo....como te lo he dicho antes...de momento...estamos bien y estamos en infantil..yo no sé que va a pasar mas adelante pero tengo la esperanza de que mi hijo va a poder beneficiarse de una educación inclusiva real.Un abrazo muy grande!!!!

cris dijo...

Me ha encantado!!! y además no solo implica a la necesidad de los docentes a abrirse a las familias, sino también a la obligación nuestra de colaborar,explicar,pelear...por el bien de nuestros hijos. Gracias, Cristina Ruiz

http://aspercan-asociacion-asperger-canarias.blogspot.com.es/2012/04/reflexion-reivindicativa-sobre-familia.html#

Olga dijo...

Se puede decir más alto, pero no más claro.

A.H.O. dijo...

La educación de este país se basa en el yo como único habitante y eso se encuentra claramente en los centros educativos de manera que se deja de lado a aquellos menores que tienen algún problema educativo o cognitivo.
Nos volvamos en aquellos que destacan por arriba en vez de luchar por aquellos que por un motivo u otro no pueden o no les permitimos subir al nivel que encima les exigimos.
Triste realidad que jamás cambiará.
enhorabuena por la carta.