Vuelta al cole con recortes e improvisación.


En Andalucía ya ha comenzado el curso escolar para los alumnos de Primaria.

Mi hija ha pasado una semana muy  alterada porque la vuelta al colegio le supone un gran nerviosismo (como a muchos otros niños) pero que ella canaliza de manera diferente.
Es verdad que no existe ninguna manera de calmar esos nervios previos, como no la hay tampoco para calmar los de mi otro hijo, pero es cierto que existen algunas medidas, que no cuestan dinero y si se tomaran, podrían mejorar bastante la calidad de vida de nuestros hijos con TEA antes del inicio del curso escolar.

Cada niño con TEA es diferente pero en el caso de mi hija  hubiera sido adecuado lo siguiente:

1. Conocer a su profesor tutor o tutora antes del día de inicio de curso
Era una de las angustias más grandes que tenía mi hija estos días. ¿Estará la seño del año pasado? 
Oficialmente nosotros no teníamos ninguna información al respecto, aunque habíamos consultado unas listas de adjudicación de plazas, que son abiertas a todos los ciudadanos, en las que se confirmaba que continuaba en esta plaza la profesora del curso pasado. Pero aún sabiendo esto, no estábamos plenamente seguros de que así fuera, porque siempre puede haber algún imprevisto o cambio de última hora. Por eso, aunque le dijimos que probablemente su profesora sería la misma del curso pasado no nos atrevimos a asegurárselo contundentemente. !Menos mal!  Más tarde explicaré por qué.

2. Conocer y ver su aula. El control del espacio, es muy importante. Quizá el que nos invitaran unos días antes del inicio del curso al colegio y nos permitieran que mi hija visualizara su aula y su entorno, reencontrarse con algunos docentes que ella conoce, el patio... todo ello reduciría mucho la ansiedad previa. En algunos centros escolares tienen como costumbre  que las familias con niños con TEA,  visiten el cole antes del inicio del mismo, reduciendo el nivel de ansiedad de los chicos y a modo de adaptación  y anticipación previa. Pero no fue nuestro caso. Mi hija no fue a su colegio hasta el mismo día de inicio de curso.

3. Saber si va a acudir al aula matinal o no. Aunque lo más probable es que deba acudir al aula matinal porque ambos trabajamos por la mañana, no sabemos aún cuánto tiempo tendrá que estar en dicho aula, ni si tiene que ir todos los días, porque nuestro horario tampoco estará disponible hasta el próximo lunes. Asi que en esta ocasión nosotros tampoco podemos anticipar este dato.

Hay muchas mas incertidumbres, pero algunas son imposibles de anticipar, es evidente que mi hija desearía poder saber todos los detalles para sentirse segura y tranquila, pero eso es algo imposible al inicio de curso para ningún niño. Y es también un aprendizaje para ella aprender a soportar cierto grado de incertidumbre. Pero no tanta.


Los docentes y los centros no tienen ninguna obligación de hacer una reunión previa con los alumnos y familias con TEA para hacer anticipaciones de la vuelta al colegio. Pero considero que sería una buena praxis que mejoraría la calidad de vida de dichos alumnos y facilitaría la vuelta al cole de todos. Tener un rato para hablar antes del primer día de clase, para conocerse, para explicar cómo ha ido el verano, para comentar detalles importantes que pueden provocar problemas los primeros días, para relajar la tensión inevitable ante un inicio  de curso. Esto también es aplicable a los institutos que reciben alumnos con TEA.

A veces estas reuniones no se realizan porque  los centros educativos no valoran ni toman en cuenta la importancia que  tiene la anticipación   para el bienestar y la salud de nuestros hijos. Minimizan por desconocimiento el grado de bienestar que estas acciones pueden aportar.

 En otras ocasiones no se realizan por expresa negación de los docentes, que como no tienen obligación legal de tomar esta medida no se manifiestan colaboradores para hacerla. 

A veces  se debe a la agobiante  falta de tiempo que tienen los centros para poder organizarse antes del inicio escolar, en la mayoría de los casos este tipo de medidas de adaptación  no se toman por razones ajenas tanto  a docentes como a las familias. 
Suelen ser los problemas administrativos de última hora los que impiden que los docentes puedan dedicarse a lo que realmente importa cuando trabajamos con personas y tengan que cumplir con  inútiles tareas   burocráticas que terminan siendo más importantes que las propias personas.

Es frecuente que hasta un día  antes o dos los centros no sepan con certeza la totalidad de la plantilla del centro escolar y estén a la espera de que les envien al personal tantas veces solicitados y que no acaba de ser contratado.
Muchos centros no tienen completas sus plantillas y hacen encaje de bolillos para poder organizar los horarios con los profesores que ya tienen previstos. La improvisación de las Administraciones es total,  dándose el caso de familias que han llevado a sus hijos al colegio  y se los han tenido que traer de vuelta a su casa por no haber maestro disponible para ellos, esperando que sea contratado y enviado. Si esto ya es duro para un alumno sin TEA imaginemos la situación de un alumno con TEA que llega al colegio y no tiene profesor por lo que se le envía de nuevo a su casa, o no tiene aula , o le llevan a un aula diferente a la suya hasta que llegue más personal, o cada día está en un aula con diferentes profesores esperando que llegue el suyo definitivo... la sensación de imprevisibilidad genera en nuestros hijos problemas severos de salud. Esto es inadecuado para cualquier alumno, pero los alumnos con TEA sufren todo esto de una forma  más grave.

El inicio de este curso está afectando mucho a todo el alumnado y profesorado en general, la improvisación es la nota característica, muchos docentes están haciendo labores que nunca antes habían hecho... Son malos tiempos para hacer las cosas bien. Si antes dependíamos de la buena voluntad, ahora esta sensación se triplica en las familias. Necesitamos docentes que además de hacer su trabajo, que va a ser más y peor pagado, lo quieran hacer motivados. Es difícil estar motivado en ciertas condiciones.

Los niños con TEA son grandes perjudicados cuando hablamos de improvisación escolar, porque son los que peor encajan los cambios de planes de última hora. Bueno,estos cambios son en realidad de primera hora. La maldita crisis y sus recortes en educación nos están machacando desde el primer día.

A pesar de que soy comprensiva con la situación de caos de inicio escolar porque la conozco como trabajadora y también como madre, hay cosas que se pueden y se deben mejorar y que dependen más de la organización interna de los colegios y la toma de conciencia de su función, que del desastre Administrativo que nos rodea.

Asumiendo que efectivamente sea imposible por las razones expuestas organizar una reunión previa de familias y docentes con la finalidad de anticipar la vuelta al cole unos días antes de la misma, una vez que llegamos al colegio el primer día de clase, hay cosas muy mejorables.

Nuestro primer día de cole:
  
Llegamos al colegio tras una semana terrible y una noche de pesadilla, mi hija no se durmió hasta pasadas las 2 de la mañana y a las 6 ya estaba despierta. Nos colocamos en la fila correspondiente a su curso, ella muy feliz de reencontrase con todos sus amigos, esperando, esperando... pero la profesora  no apareció. 

De pronto  llega un profesor desconocido, se coloca delante de los niños  y se lleva la fila. 

Las madres de todos los niños lo paramos, nos acercamos a él extrañadas y le preguntamos qué pasaba. Nos informa entonces que la tutora está enferma y no vendrá de momento al colegio. Que él se hará cargo del curso pero sólo durante esta semana. Que supone que la profesora vendrá la semana que viene aunque  no sabe nada con certeza. 

Bueno, estas cosas pasan, las personas se ponen enfermas y esto es imprevisible. 

Entiendo que su profesora esté enferma, eso no es culpa de nadie, ¡sólo faltaba!, pero lo que no entiendo y considero que no debería ser así, es  que nadie nos comunicara en aquel momento lo que estaba pasando. 
Es fácil o debería serlo que se presentara algún directivo o algún responsable y nos explicara la situación de un modo más oficial y me refiero a todos los padres que allí estábamos, no sólo a mí.

Por supuesto  en nuestro caso especial la información se agradece por partida doble. 


Esta semana ha habido  otros problemas que demuestran una gran falta de comprensión de lo necesaria que es la anticipación y la comunicación con las familias cuando hay alumnos con  TEA.

A los niños de la clase de mi hija se les dijo el primer día que llevaran un estuche con las cosas fundamentales y una libreta, además de los libros. También se les dijo que el horario todavía no era definitivo pero tenían educación física e inglés los martes y jueves. Pero aunque mi hija escuchó perfectamente todo esto y lo memorizó, no lo contó en casa. Yo tuve que preguntar al profesor a la salida de clase todos esos detalles, qué libros tenía que llevar, qué libreta... yo creo que él pensaba: qué pesada esta madre, si la niña ya lo sabe. Y es cierto, mi hija lo sabe, PERO NO ME LO VA A DECIR FÁCILMENTE.

Nos costó muchísimo que nos dijera con quién y dónde se había sentado. Y tras ese esfuerzo se negó a seguir hablando de cosas que tuvieran realción con el colegio.

La libreta viajera venía vacía al igual que la agenda (el primer día no tuvieron tiempo seguramente ni de leerla).
Al día siguiente por la mañana, mi hijo  iba vestido de deporte porque tenía educación física,  pero Gloria no recordó la información recibida hasta que saliendo por la puerta junto a él, vió sus zapatillas de deporte. Ella llevaba un vestido y unas sandalias. Empezó a gritar: Martes y Jueves educación física e inglés, Martes y Jueves educación física e inglés... Y se puso  histérica gritando porque su vestimenta no era la adecuada.

Menos mal que pude reaccionar a tiempo y vestir a la niña convenientemente, porque ella no iba a soportar ir sin ropa de deporte sabiendo que había educación física. Se fue tranquilizando por el camino a pesar de que odia llegar tarde.
Pero es muy sencillo, a mi no me lo comunicaron y ella, aunque lo sepa, NO NOS LO CUENTA, porque tiene autismo y dificultades en el área de la comunicación. 
Fue la visión de las zapatillas de su hermano la que evocó ese dato que por supuesto mi hija había escuchado y entendido, pero se quedó ahí, perdido  en su memoria y no llegó a nosotros.

Este tipo de fallos en la comunicación colegio familia son bastante estresantes para todos y cuando se toma conciencia de lo importante que es la anticipación y la comunicación en una familia en la que hay una persona con autismo, estas cosas pueden dejar de ocurrir con simples notitas recordatorias que el profesor tenga cuidado de anotar en la libreta viajera o en la agenda. 

Pero claro, profesor nuevo, otra vez a empezar. Cuando consigues que el docente entienda que no tiene que contarte TODO LO QUE HACE TU HIJO, sino sólo darte los datos necesarios para ayudarle a evocar... se acaba el curso y hay que enseñar de nuevo al docente que venga.

Mi hija escucha y entiende las cosas a su manera, pero eso no garantiza que las comunique en la casa, o que lo haga en el momento adecuado. 

Conseguir que mi hija cuente algo de lo que ha hecho en clase es muy complicado, es un reto para este curso. Hoy nos ha explicado cosas, pero lo dice de forma desordenada, tal como le vienen a la mente. Y cualquier idea que se le cruce en la conversación hace que comience a hablar de otra cosa, perdiendo el hilo definitivamente.

Es angustiante no saber qué hace un hijo durante 5 horas en el colegio. No saber que hace, ni qué dice, ni cómo está, ni qué le dicen, con quién se sienta, a qué juega, si bebe, si va al cuarto de baño, si hace caca, si se come el desayuno... Tener que estar todo el día llamando al colegio a otras familias para ver si sus hijos saben algo y te pueden orientar o explicar qué ha pasado en el aula... es agotador y te sientes impotente, porque los alumnos con TEA no hacen esto por capricho sino porque no pueden, porque a pesar de tener lenguaje oral y cierto nivel de comprensión, no se comunican normalmente, no cuentan las cosas con orden o con sentido, lo hacen a su manera que no tiene mucho que ver con la nuestra.

Todo esto es muy mejorable y debe mejorarse en la medida de lo posible  pero el primer paso para ello es la toma de conciencia de esa necesidad.

Aunque claro a esto le unimos la realidad escolar del colegio de mi hija en el que  sólo hay  una P.T, una A.L. y una monitora para la atención de alrededor de 30 alumnos con necesidades eductivas especiales en el colegio, todos  niños y niñas con dictámenes de escolarización y que muchos de ellos tienen TEA, nos podemos imaginar el caos de inicio de curso, la desesperación ante la falta de recursos y la desazón de todos los docentes que tienen que trabajar en situaciones imposibles.
Hace ya tres años que ese centro necesita aumentar los recursos existentes, yo sigo teniendo el documento que así lo afirma por parte del Equipo de Orientación. Pero la Delegación de Educación no responde con hechos a los informes de sus propios trabajadores. Sólo lo hace con palabras que nunca se cumplen.  
En el colegio se necesitan 2 PT, 2 AL y más monitores de educación escolar. No lo digo yo, lo dijeron en su día los técnicos de la propia Delegación de Educación. Lo más urgente y prioritario de todos estos recursos la dotación de un  segundo P.T.  


Pero empezamos nuevo curso, con nuevos niños y niñas matriculados, somos muchos más, y seguimos esperando...









2 comentarios:

Mi niña tiene el mismo problema , intento no "angustiarme" por esas horas que pasa en el cole , la semana anterior me meti x wevos en el cole para anticiparle a la niña nueva clase, cole el lunes y cosillas asi pero me decian "si a lourdes no le hace falta..." y con esa frasesita sigo esperando por un horario y un menu de comedor.Mi hija lo sabe pero no me lo puede contar y preguntarle por el cole es cerrarse y empezar a gritar ¿como lo interpretas? el año pasado tenia un conocido que me contaba cosas pero éste año el niño se ha ido y aqui estamos, en ascuas .Hoy tambien ,como hago desde el lunes, me plantare en la ventanilla a ver si ya esta todo medio organizado.
Empezamos la lucha Animos y paciencia ;)
Saludos de una mamá muuu pesá :D

Cristina dijo...

Uffff,nena...que angustia,la historia de nunca acabar...lo de la libreta viajera vacia sin rellenar me suena bastante...este año he decidido que si yo me angustio nos angustiamos todos (en el cole me refiero),conseguí el wassap de varias de sus maestras y cada vez que sale mi hija sin información en su agenda o en la libreta viajera,las atosigo a mensajes,les empiezo a preguntar cosas por el wassap...que ha hecho,como,donde...y claro..."como no le habeis puesto nada en su agenda ni en su libreta,pues ...",casi las acoso,pero sinceramente,me resbala...a veces tardan en contestarme,pero yo las insisto y que se les ocurra decirme algo que encima me las como por "despistadas" y dejar que mi hija salga sin información...en fin,puede parecer una tonteria,pero al dia siguiente normalmente me viene la agenda con un par de hojas escritas con todo tipo de detalles.