Los hermanos, los grandes olvidados del Congreso. Pero para eso estuvo Super-Cristina.

Hace ya unos años que conozco a esta fantástica familia, de la que ya he hablado en otras entradas en mi blog. Cristina, la hermana de Julia y también su madre estuvieron  en el Congreso de Salobreña. 
Cristina estaba emocionada, quería conocer a un montón de personas y sobre todo ver el taller de Anabel Cornago y Francisco Arjona y conocer personalmente a Esther Cuadrado.
Fue una valiente,la primera noche se quedó con nosotros, durmió sola a pesar de que le daba un poquito de miedo, cómo nos reimos  buscando su  habitación, no aparecía por ningún sitio  (fue una noche tan divertida). Al día siguiente llegó  su madre. 
Estuvimos desayunando, comiendo, cenando, hablando, compartiendo tantas horas de pasillo, fotos, comentarios...
Estuvo muy atenta a las ponencias y talleres y disfrutó mucho charlando  con tantas personas, preguntando sus dudas, inquietudes...



Aqui en una foto trabajando codo con codo con Anabel Cornago.  

Todas estábamos encandiladas con esta chica a la que le ha picado la "mosca del autismo" y quiere aprender todo para ayudar a su hermana y a muchos más.
Ya os contaba en otra entrada que adapta materiales, hace videos con pictogramas de las canciones preferidas de su hermana... Es una superhermana.
Cuando terminó el congreso, tras escuchar las conclusiones del mismo, se abrió un turno de preguntas. Cristina levantó su mano y tomó el micrófono.
Pero no se quedó sentada,  se levantó de su asiento, subió al escenario y con voz firme aunque emocionada, se dirigió a los componentes de la mesa y al público  leyó esta maravillosa carta:


Hola.  Buenas tardes
Bueno, lo primero que quiero hacer es dar las gracias a Francisco Arjona  y a la asociación Conecta por hacer posible mi presencia en este congreso.
Mi nombre es Cristina, tengo 15 años y tengo una hermana de 12 años con autismo. Desde pequeña he estado muy concienciada con su problema .
A mí me gusta mucho ayudar en las terapias de mi hermana, cuando era pequeña la ayuda era más desde el juego, pero ahora ya ayudo en programas haciendo de terapeuta. Tengo la suerte de que mi hermana cuenta con un buen terapeuta y también ha tenido buenas profesoras en el colegio.
Para mí los mejores profesionales son los que no solo enseñan al niño con autismo, sino el que también enseña a la familia.
También elaboro materiales para mi hermana. Siempre le han gustado las cosa que yo preparo. Por eso pienso que es importante que yo ayude en su aprendizaje.
En ocasiones las cosas no son fáciles, porque mi hermana tiene a veces problemas de conducta que nos cuesta controlar. Yo sufro cuando veo a mi hermana así.
A la hora de elegir lo que quería estudiar, pensé en primer lugar estudiar Educación Especial.  Al final he decidido estudiar Psicología, como Ángel Riviere, ya que el ha sido una gran persona en el mundo del autismo.
Estoy muy contenta de estar aquí y haber conocido a tantas personas del mundo del autismo.

Me gustaría que en este tipo de encuentros, se tuviera más en cuenta a los hermanos. Nosotros somos los primeros que aceptamos a nuestros hermanos, muchas veces antes que nuestros padres. Nosotros somos los primeros que aprendemos a vivir con ellos y a ayudarles de forma más natural y espontánea.

Por tanto, nosotros - los hermanos - somos los primeros que podemos hacer posible que LA INCLUSIÓN NO SEA UN SUEÑO.


Todos rompimos a aplaudir y algunos también a llorar emocionados pensando en nuestros otros hijos, los olvidados del congreso. La verdad es que la organización tomó buena nota de la aportación, por justa y evidente.

Pero tuvo que estar Cristina, y leer esta emotiva carta, para que los adultos nos percatáramos de esa carencia en el programa. En un Congreso de TEA y familia no debía haber faltado un capítulo sobre hermanos. 

Cristina es una hermana ejemplar, una adolescente maravillosa y entusiasta y espero que nunca pierda ese sentido de lucha por las cosas que ella considera justas.


Un miembro ya indispensable en nuestra tribu, con sitio propio. Aquí tengo el honor de estar entre ella y su madre, junto a todos los compañeros de fatigas y la emocionante Olga Bogdashina de la que hablaré en otra entrada.

Cristina, gracias por haber venido a Granada, fue fantástico.

Le hicimos varias olas a la clausura del Congreso, las circunstancias lo merecían. Desde luego la gran protagonista de la clausura final fue ella. Eclipsó a todo lo demás. Y nadie tuvo nada más que añadir tras su intervención. Todo había sido dicho ya.

Me declaro muy muy fan de Cristina. Quiero más hermanos y hermanas luchadores como ella, implicados y defendiendo un mundo inclusivo para todos.

Julia tiene mucha suerte contando con una hermana como Cristina. Me quedo con la emoción y el orgullo de su madre Pilar, que no podía contener las lágrimas al escucharla. Nosotros tampoco.

Dos hermanas que saben muy bien quiénes son, qué quieren y no pararán hasta conseguirlo. Esto si que es luchar por el cumplimiento efectivo de sus derechos. ¡Y con pictogramas! por si alguno no lo entiende. Clarito, clarito.




3 comentarios:

Inma Cardona dijo...

Gracias Eva, estaba apunto de preguntar quién era Cristina y que había hecho, porque he leido referencias a ella y no acababa de entender. Jo leyendo la carta me emociono, me caen las lágrimas, ole por Cristina y por alzar la voz de los hermanos, ole por ella y por su valor al hacerlo con tan solo quince años. Enhorabuena a su mami. A ti las gracias por traerlo aquí y por darle importancia a las cosas que merecen la pena.

Psicomami dijo...

Hola, soy psicóloga y mama de un rubito con autismo.

Cuando empece a buscar sin consuelo, vídeos y testimonios los tuyos fueron los que me devolvieron la evidencia pero a la vez la esperanza.

Quiero darte las gracias siempre!!!!

Marta

Dana dijo...

QUE VALIENTE es CRISTINA!!!Me encanta su carta, me ha emocionado mucho y me hace pensar..estaría bien si mi hijo tuviera algún día un/a herman@ que defienda así de bien sus derechos...Una verdadera lección de vida!